Smiling manager is touching a single male white collar worker icon outside an organized group of male employee icons. Business metaphor for outsourcing, crowdsourcing, hiring and contracting.
Manuel Jurado

LA PREVENCIÓN DE DELITOS COMO CULTURA ÉTICA DE LA EMPRESA

En unos días se cumplirá un año de la entrada en vigor de la reforma penal que introdujo, para las personas jurídicas, la posibilidad de contar con los denominados “programas de compliance” o, en nuestro menos pretencioso castellano, programas o modelos para prevención de delitos.

Mucho puede decirse de todo lo que implican estos programas o modelos, pero, por ahora, poco se ha hablado de la “cultura ética” que con ellos se pretende implantar en las personas jurídicas que los conciban. En esto sí ha incidido, por ejemplo, la Fiscalía General del Estado a través de su Circular 1/2016, resaltando la importancia que tendrán estos programas en la conciencia y responsabilidad que, a la hora de la toma de decisiones, habrán de tenerse en cuenta tanto por parte de los administradores, como de otras personas vinculadas o empleadas en la persona jurídica.

En cualquier caso, la idea de implantar esta cultura ética no deja de ser una manifestación más del imperio de la ley que cualquier Estado de Derecho consagra. Las personas jurídicas, y especialmente las entidades mercantiles, han de ser conscientes de las consecuencias negativas que para la sociedad y muchos colectivos puede suponer la comisión de delitos por parte de ellas. Solo unos directivos o dirigentes respetuosos con la ley, previsores, y que sepan transmitir ese respeto a ley a sus empleados, conseguirán imponer dicha cultura ética.

Solo el tiempo dirá si tan loable idea se ha logrado, pero lo cierto es que se trata de una de las ideas más atractivas que acompañan a estos programas o modelos para prevenir los delitos en el seno de nuestras personas jurídicas.

Manuel Ángel Jurado Fernández

Abogado

Manuel Jurado
Autor: Manuel Jurado

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