destruccion
Francisco Ruiz Ortiz

LAS VENTAJAS DE LA DESTRUCCION

En numerosas ocasiones hemos podido oír por Economistas de prestigio que la destrucción es útil poniéndonos como ejemplo la II Guerra Mundial en la que se produjo un boom económico en EEUU y posteriormente los países intervinientes tuvieron que reconstruirse enteros como Alemania o como Japón los cuales tuvieron que edificarse creando una gran demanda de trabajo y de materias primas.

Visto así parece un argumento de peso, es cierto que si se destruye algo después hay que construirlo con lo que la riqueza aumenta.

Pero nada más lejos de la realidad, imaginemos el ejemplo del escaparate roto, unos niños jugando a la pelota, rompen el cristal del escaparate de un pastelero con lo cual el pobre pastelero sale corriendo detrás de los niños refiriendo unas decenas de improperios, la final nuestro pobre pastelero una vez dada por finalizada la persecución vuelve a su tienda donde se arremolinan los vecinos contemplando los cristales desparramados entre los pasteles.

Uno de los vecinos refiere que no será para tanto que al fin y al cabo habrá un afortunado cristalero el cual ganará 300 € poniendo el escaparate nuevo y que por tanto lo que se pierde por un lado se gana por otro. Los vecinos asienten, pensando que es cierto que lo que pierde uno lo gana el otro.

Lo que no saben los vecinos es que el pastelero esa tarde iba a salir a gastarse 300 € en un traje nuevo para la boda de su hija, con lo que nuestro sastre deja de ingresar 300 € y este a su vez tenía ilusión en comprarse una estilográfica en la papelería de la esquina y este a su vez necesitaba arreglar su coche y así hasta el infinito.

La realidad es que nuestro pastelero se queda sin traje y pone su escaparate nuevo, en este caso el sastre se ha empobrecido.
Los observadores del suceso sólo veían al pastelero y al cristalero porque eran los únicos personajes que aparecían en escena, el resto de los personajes no existían aparentemente.

Pues este sencillo sofisma del “escaparate roto” o sea que la destrucción es útil es solemnemente proclamado por directivos de industrias, columnistas de prensa, comentaristas de radio y televisión, por los estadísticos y por profesores de Economía de prestigiosas universidades, todos de alguna manera ponderan las ventajas de la destrucción.

Queda claro que están totalmente equivocados, que EEUU podría haber empleado el dinero de la guerra en haber modernizado su industria, Alemania y Japón no hubieran tenido que ser reconstruidos con lo que ese dinero hubiera ido a crear empresas, a producir bienes de equipo, a investigación y a un sinfín de cosas más y sobre todo no hubiera habido 60 millones de muertos. No rotundamente no, la destrucción no es buena salvo que se produzca por el paso del tiempo o la obsolescencia, es ese caso hay que tirar los equipos y hacer unos nuevos para poder competitivos, pero sólo en ese caso.

Francisco Ruiz Ortiz

Economista por la Universidad de Sevilla y Auditor de cuentas.

Francisco Ruiz Ortiz
Autor: Francisco Ruiz Ortiz Economista por la Universidad de Sevilla y Auditor de cuentas.

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