monedas_euros_centimos_apiladas_dinero
Gregorio Pérez Ruiz

Los préstamos participativos

Los préstamos participativos son “préstamos en los que se estipula que el prestamista-financiador, además de la remuneración ordinaria a través de intereses, obtiene una remuneración dependiente de los beneficios obtenidos por el prestatario-financiado”.

El préstamo participativo debe formalizarse por escrito y no es necesario la elevación a público mediante escritura ante notario, por lo que los costes burocráticos que conlleva son mínimos frente a la ampliación de capital.Las cuestiones principales que debemos tener en cuenta a nivel mercantil, son las siguientes:

Las partes contratantes, pueden acordar un porcentaje de penalización en el caso de que se hagan amortizaciones parciales del préstamo. No obstante, en todo caso, el prestatario sólo podrá amortizar anticipadamente el préstamo participativo si dicha amortización se compensa con una ampliación de igual cuantía de sus fondos propios y siempre que éste no provenga de la actualización de activos. Es decir, que para amortizar anticipadamente se debe realizar contra aumento de capital. En este sentido el prestamista se convierte en socio capitalista, así la empresa no se descapitaliza y se asegura una rentabilidad al prestamista que hizo la aportación, no para que se le devolviese lo que prestó, sino para obtener beneficios.

En orden a la prelación de créditos,  los préstamos participativos se sitúan después de los acreedores comunes. En este sentido el crédito se subordina a cualquier otro crédito u obligación que tenga la empresa prestataria, situándose únicamente por delante de los socios de esta.  La empresa beneficiaria consigue mantener la capacidad de endeudamiento, siendo la empresa prestamista la que asume casi el mismo riesgo que los socios de la empresa prestataria.

A efectos de reducción de capital o liquidación de la sociedad, el préstamo participativo se considera parte del patrimonio neto.

La nueva Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades, modificó la tributación de intereses devengados por la amortización del préstamo participativo, de manera que, en atención al nuevo artículo 15, se entienden como una retribución de los fondos propios, y que por tanto no son gasto deducible para la empresa que los soporta. Por otro lado los intereses percibidos por la empresa prestamista estarán exentos en virtud del artículo 21 de la nueva ley de IS, para evitar la doble imposición. No obstante, para ello, el porcentaje de participación, directa o indirecta, en el capital social o en los fondos propios de la entidad, debe ser de al menos el 5% o bien que el valor de adquisición de la participación sea superior a 20 millones de euros y se posea de forma ininterrumpida.

Por tanto, podemos concluir:

Intereses pagados por la empresa prestataria: Retribución a los fondos propios y por lo tanto gasto no deducible (Art. 15 LIS)

Intereses devengados por la empresa prestamista:

Si el porcentaje de participación es de más del 5% sobre el capital de la empresa prestataria o bien el valor de su participación es mayor a un 20 millones de euros quedarán exentos por evitar la doble imposición (art. 21 LIS)

En el caso contrario, los intereses recibidos tributarán como ingresos por cesión a terceros de capitales propio

Gregorio Pérez Ruiz

Analista Contable.

Gregorio Pérez Ruiz
Autor: Gregorio Pérez Ruiz Analista Contable.

Últimas entradas

Ver todas las entradas de