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Francisco Ruiz Ortiz

UN NUEVO MODELO PRODUCTIVO

Según un estudio del Departamento de Economía de la Universidad Carlos III, si nuestro país quiere verdaderamente alcanzar un nuevo modelo productivo, resulta evidente que requiere mejoras e inversiones en nuestro sistema educativo, mejoras tales como una efectiva igualdad de oportunidades y un crecimiento sostenido.

Desde la llegada de la democracia es evidente el aumento espectacular del grado de acceso a la educación de nuestro país, pasando el intervalo de personas de entre 25 y 64 años que no habían completado el bachillerato del 89% al 58 % en la actualidad, mientras que en la UE era del 56 %, siendo ahora del 34 %.

En las Universidades españolas hay una cifra parecida de alumnos que en Alemania, por ejemplo, pero con la particularidad de que su población dobla a la nuestra produciéndose efectos en nuestra educación, donde la cantidad está por encima de la calidad de la misma al estar dotada de menos recursos per cápita.

En relación a la educación primaria existen estudios donde se demuestra que el aprendizaje en una edad temprana es un garante contra el fracaso escolar. Si bien ha habido avances sustanciales en España durante los últimos años, la tasa de escolarización en la fase inicial (0-2) ronda el 18%, si bien siguen muy alejadas de la media de la UE que alcanza el 25%.

Por lo que respecta a la Educación Primaria y Secundaria, la ampliación de la enseñanza obligatoria hasta los 16 años y la incorporación de un alumnado procedente de la inmigración ha supuesto un gran reto para nuestra educación siendo el éxito escaso, España es uno de los países con mayor tasa de fracaso escolar, un 29 % tasa de abandono de la educación voluntaria post-obligatoria.

Las distintas reformas de Ley educativa han abordado el problema desde distintos prismas, unas con un enfoque hacia la integración de los alumnos descuidando la calidad educativa, otras en cambio centrándose en una educación más elitista, endureciendo el acceso a la educación pública. Obviamente todo esto ha ido en detrimento de la calidad educativa, cuestión que podemos ver en los mediocres resultados que han obtenido nuestros alumnos en las pruebas internacionales (PISA y PIRLS).

Resulta llamativo que con todo estos problemas los debates se han centrado en si la asignatura de Religión debiera ser curricular o por el contrario Educación para la Ciudadanía, olvidándose temas como, la recuperación de la cultura del esfuerzo, el reforzamiento de los idiomas extranjeros, la financiación de grupos de apoyo para los alumnos desventajados, el reciclaje del profesorado y un largo etc. son las claves del éxito como lo demuestran los resultados obtenidos por Corea y Finlandia.
Las cifras de fracaso escolar en la Universidad siguen siendo escandalosas, un 30% de los alumnos abandonan después de 2 años sin obtener ninguna titulación lo cual supone junto el resto de los fracasos escolares casi un 1% del PIB, no podemos olvidar que lo que se paga de matrícula es aproximadamente el 15% del coste real, estando el resto subvencionado.

Muchas de las carreras están sobresaturadas de contenidos, con lo que se pierde especialización para acceder al mercado laboral contrariamente a lo que sucede en EEUU por ejemplo que la especialización es alta y la accesibilidad al mercado laboral rápida.

En consecuencia tenemos todavía muchas asignaturas pendientes, porque es aquí donde se siembra para tener trabajadores más preparados para poder cambiar el modelo productivo de un país que todavía está buscando el suyo.

Francisco Ruiz Ortiz

El Economista Errante

 

Francisco Ruiz Ortiz

Economista por la Universidad de Sevilla y Auditor de cuentas.

Francisco Ruiz Ortiz
Autor: Francisco Ruiz Ortiz Economista por la Universidad de Sevilla y Auditor de cuentas.

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