inmvilizado
Javier Ger Vázquez

VALORACIÓN CONTABLE DEL INMOVILIZADO MATERIAL Y ASPECTOS FISCALES DE LA AMORTIZACIÓN.

Los bienes comprendidos en el epígrafe contable de Inmovilizado Material deben registrarse por el precio de adquisición o por su coste de producción para el caso que se hayan empleado recursos económicos propios.

Además, deberán añadirse una serie de costes como mayor valor del bien:

Impuestos que no son recuperables directamente con la Hacienda Pública, siendo los casos más típicos ITPYAJD, y la parte de IVA proporcional que la empresa no pueda recuperar en sus liquidaciones periódicas.

Estimación de los futuros costes de desmantelamiento del activo, actualizados al momento de la adquisición.

Costes de rehabilitación para la correcta instalación de los activos adquiridos.

Gastos financieros devengados antes de la puesta en funcionamiento del activo, cuando el mismo vaya a tardar más de un año en ser una unidad generadora de efectivo.

Como nota aclaratoria, en la valoración del coste de producción deben tenerse en cuenta no solo los costes directos en forma de materia prima, sino todos los costes que sean indirectamente imputables al mismo como la mano de obra, costes energéticos y demás gastos.

¿Cuándo pasan por la cuenta de resultados? ¿Qué criterios hay para deducir el gasto?

Los bienes comprendidos en el inmovilizado material deben pasar a la cuenta de resultados vía amortización, la cual debe establecerse de manera sistemática y racional, y siempre atendiendo al desgaste real que sufren los elementos a lo largo de su vida útil.

Ojo, este criterio contable puede chocar de frente con el fiscal, donde se establecen unos baremos máximos y mínimos orientativos. De hecho, en caso que un procedimiento inspector detectase un exceso de gasto contable sobre el fiscal, debe hacerse la corrección correspondiente y aumentar la base imponible del impuesto. Se trata de una ajuste temporario que se revertirá según los coeficientes de las tablas y una vez que, contablemente, esté totalmente amortizado. (Consulta de la D.G.T. 0806 – 03 , de 12 de junio de 2003)

No obstante, para evitar esos problemas, el sujeto pasivo tiene la opción de proponer a la Administración un plan de amortización distinto del aprobado en las tablas. El plazo para solicitarlo es en los 3 meses siguientes al momento donde debe iniciarse la amortización, o durante el periodo de construcción si fuera el caso.

A colación de la diferencia entre los criterios fiscales y contables, no podemos olvidarnos de la limitación a la deducibilidad del gasto por amortización al 70% establecida en la Ley 16/2012 que tiene a bien considerar como no deducible el 30% de la amortización contable de los ejercicios 2013 y 2014 de las empresas que no sean de reducida dimensión. Este ajuste es temporario y se recupera de forma lineal durante 10 años o de forma opcional durante la vida útil que le quede al bien afectado, a partir del 2015.

Además de la amortización de la vida útil, puede existir un deterioro de los elementos del inmovilizado cuando el valor contable supere a su importe recuperable. Tal diferencia debe ir a la cuenta de resultados como un deterioro. Es recomendable para poder justificar su deducibilidad acompañar los registros de deterioros de informes técnicos de terceros independientes.

Cuando se contabilice un deterioro, se deben ajustar las amortizaciones de los ejercicios siguientes al nuevo valor contable del elemento en cuestión.

Que un elemento del inmovilizado se encuentre totalmente amortizado no es condición suficiente para darlo de baja de la contabilidad. Solo podrá hacerse cuando se venda o cuando no se espere obtener beneficios o rendimientos económicos futuros asociados al elemento.

Por último, cuando la empresa incurra en costes de mantenimiento o mejora de los bienes y estos aumenten la capacidad, productividad o alargamiento de la vida útil del bien, éste se considerará mayor valor del activo, y no un gasto del ejercicio.

Consejos para una correcta llevanza del Inmovilizado Material.

Utilice los últimos dígitos contables del Plan de cada empresa para identificar cada elemento, y haga coincidir el mismo tanto en las cuentas del inmovilizado como en el de sus amortizaciones acumuladas correspondientes.

Nomine individualmente cada elemento, y si es posible haga referencia a la fecha de adquisición en el título de la cuenta. Le ahorrará tiempo cada vez que tengas que buscar las facturas.

No tire las facturas a los 4 años. Existe obligación de guardar la documentación relativa al inmovilizado durante todo el periodo de amortización del mismo que no esté prescrito.

Lleve un cuadro extracontable anual con el plan de amortización de cada elemento.

Javier Ger Vázquez.
Economista.

Javier Ger Vázquez

Economista por la Universidad de Sevilla. Máster Finanzas Cajasol. Máster en Derecho Tributario por Cajasol.

Javier Ger Vázquez
Autor: Javier Ger Vázquez Economista por la Universidad de Sevilla. Máster Finanzas Cajasol. Máster en Derecho Tributario por Cajasol.

Últimas entradas

Ver todas las entradas de